Especialistas aclaran que es un insecto invasor que no pica ni transmite enfermedades. Piden no fumigar y combatir las invasiones con métodos caseros.
La aparición masiva de un insecto negro y naranja en paredes, jardines y fachadas ha encendido las alarmas en todo Mendoza. Se trata de la Chinche del Arce (Boisea Trivittata) una especie exótica, originaria de América del Norte, que busca refugio frente a los primeros fríos. Aunque su presencia genera temor por su gran parecido físico con la vinchuca, los científicos y expertos son categóricos: es inofensiva, no muerde, no pica y no transmite enfermedades.
Ante la presencia de esta especie en muchos barrios del departamento, la primera reacción de los vecinos es recurrir a los insecticidas, pero las autoridades hacen una advertencia estricta: las fumigaciones químicas están desaconsejadas por ser ineficaces contra esta especie y peligrosas para otras especies locales que hacen al equilibrio ambiental.
A continuación, la ingeniera agrónoma María Ester González, de la Dirección de Arbolado y Paseos de la comuna, nos brinda la una guía práctica para combatir esta plaga de forma segura, económica y sin caer en el pánico.
“La clave para frenar a la Chinche del Arce está en la limpieza, embolsar hojas secas, frutos y semillas del suelo, especialmente del Arce, ya que son su principal fuente de alimento. También bloquear los ingresos a la vivienda, colocar burletes, telas mosquiteras y sellar grietas para evitar que entren buscando calor” comentó la especialista.
Si ya entraron en tu casa, se pueden aplicar otros métodos que los eliminan sin contaminar, pulverizando los grupos de chinches. Se pueden realizar preparados con: agua y detergente (10 cc de detergente por litro de agua) o agua y vinagre (en partes iguales). Luego, barrerlas o aspirarlas, colocarlas en una bolsa negra bien cerrada y dejarlas al sol.
La ingeniera González aclara que hay que evitar las fumigaciones: “Los métodos químicos de control o insecticidas, no funcionan a largo plazo con esta especie, ya que ocasionan un desequilibrio ecológico, y al usarlos estamos eliminado al mismo tiempo insectos que son benéficos para las especies nativas” resumió.


